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Declaraci? acerca del proceso de paz en Darfur
19 de mayo de 2006
Hay cautelosas noticias de
esperanza acerca de la regi? de Darfur, al poniente de la
rep?lica de Sud?. El gobierno sudan? y la mayor facci? rebelde
en Darfur ?el Ej?cito-Movimiento de Liberaci? de Sud?? firmaron
un acuerdo de paz, y eso ha dado inicio a un fr?il proceso de paz
que podr? poner fin a una tr?ica situaci? que el Presidente
Bush ?entre otros? han descrito como "genocidio". Aproximadamente,
entre 200 mil y 400 mil personas, han muerto en Darfur, durante un
conflicto que dura ya tres a?s, y m? de 2 millones 500 mil
personas han sido desplazadas de sus hogares. Adem?, se han
producido muchos reportes de violaciones, saqueos, incendio de
hogares y otras atrocidades sin contar, cometidas principalmente
contra ciudadanos de etnia africana que viven en Darfur. De manera
parecida a la situaci? del genocidio en Ruanda, el mundo ha
esperado demasiado tiempo para responder escandalizado y ha
permitido que una respuesta humanitaria deficientemente financiada
ocupe el lugar de la voluntad y la acci? pol?ica.
Gracias al gobierno estadounidense,
la Uni? Africana y la comunidad internacional por facilitar la
firma del Acuerdo de Paz de Darfur. Por mi parte, me siento
agradecido de que el Congreso de Estados Unidos est?considerando
para Sud? una ayuda humanitaria y de mantenimiento de la paz por
m? de 400 millones de d?ares en el a? fiscal del 2006, y
exhorto a la aprobaci? de esta asignaci?. Y, m? recientemente,
el Consejo de Seguridad de la ONU aprob?una resoluci? exigiendo
el estricto cumplimiento del acuerdo de paz y pidiendo una r?ida
transici? de la actual fuerza de la Uni? Africana, por una
fuerza de paz de la ONU. Espero que con estas medidas de paz y con
los muchos pasos de seguimiento que son necesarios, se pueda poner
fin al sufrimiento humano en esta parte de ?rica.
A la vez que nos regocijamos en la
esperanza de que el acuerdo de paz de Darfur resulte eficaz,
debemos mantenernos alerta para aprender m? acerca de este
conflicto y defender una verdadera seguridad y una paz duradera.
La situaci? en Sud? es pol?ica e hist?icamente compleja. Estas
complejidades pueden abrumarnos y paralizarnos hasta el punto de
no hacer nada. No debemos dejar que eso suceda. Cristo muri?y
resucit?para que pudi?amos ser libres. Libres para ayudar a
nuestro pr?imo. Libres para compartir el amor de Dios con toda la
creaci?. Libres para amarnos unos a otros. Como hijos de este
Dios amoroso, estamos llamados a aliviar el sufrimiento humano y a
trabajar juntos por una paz justa y duradera. Juntos podemos
cambiar las cosas y hacer la diferencia en Darfur y en todo Sud?.
?C?o pueden los luteranos hacer la
diferencia?
La IELA, la Federaci? Luterana
Mundial, la Ayuda Humanitaria Luterana Mundial, Acci? de las
Iglesias Unidas y otras agencias de ayuda humanitaria, respaldadas
por la Respuesta Internacional de la IELA Ante Desastres, est?
ahora mismo proporcionando los suministros y ayuda humanitaria que
se necesitan en Sud? y en pa?es vecinos.
En Washington, D.C. y en las
Naciones Unidas, el pueblo de la IELA defiende de manera
consistente la justicia para todas las personas, y eso incluye al
pueblo de Darfur. Existe m? informaci? acerca de la obra que
est? realizando en el sitio en internet de la IELA en:
www.elca.org/advocacy
Las congregaciones y campuses de la IELA pueden convertirse en
comunidades de deliberaci? moral sobre este tema. Nuestra
teolog? luterana nos recuerda que Dios nos llama a usar nuestras
mejores capacidades para entender el mundo creado y ca?o,
responder a los desastres con compasi? y buscar la justicia para
todos los hijos de Dios. Este entendimiento gu? entonces nuestras
acciones en el mundo. Somos libres para actuar por amor y
compasi? cristiana.
?Qu?podemos hacer como individuos?
Conozcamos el conflicto en Darfur y
hablemos de ? en nuestra congregaci?. Organicemos un foro sobre
el tema y celebremos una vigilia a la luz de las velas, para crear
conciencia.
Descubramos c?o est? respondiendo
los luteranos a esta crisis humanitaria. P?gase en contacto con
representantes electos y exh?telos a continuar proveyendo ayuda y
asistencia apropiadas.
Exhortemos al Presidente Bush y a
los representantes electos a monitorear la entrada en vigor del
acuerdo integral de paz en Darfur, y exhortemos al gobierno
sudan? a facilitar el regreso oportuno y seguro de todas las
personas que han sido desplazadas.
Realice sus donativos a nombre de:
Respuesta Internacional de la IELA Ante Desatres, en el sitio en
internet de la IELA:
www.elca.org/disaster/giving, o llame al 1-800-638-3522.
Como obispo presidente, me siento
agradecido por formar parte de una iglesia que est?luchando por
hacer la diferencia en Darfur. Al mismo tiempo me mantengo
profundamente preocupado por las personas que siguen sufriendo.
Debemos orar juntos por las personas de Darfur, por la paz para
todos los que viven en esta atribulada regi? y por todos aquellos
que trabajan para aliviar el sufrimiento humano.
Rdo. Mark S. Hanson
Obispo Presidente
Iglesia Evang?ica Luterana en Am?ica
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